Comenzó la semifinal ni más ni menos que como había sido la del día anterior, y eso que Alemania se pasa la vida jugando esta clase de partidos. España y Rusia no tienen tanta experiencia, pero salieron aleccionados por la liturgia que se conoce aunque no se haya vivido y por dos técnicos veteranos que no querían que sus equipos se quedaran a remolque antes del descanso. España no sólo intentó imponer su estilo, tener el balón, jugarlo, sino que evitó que el partido se abriera, que fuera un ida y vuelta que no le beneficiaba en absoluto. Era mejor el fútbol control, asegurar el balón, incluso a costa de pecar de lentitud y de no tener profundidad.
No era un un día para medirse en carreras con los rusos, ni tampoco de ir al choque porque en esos lances los de Luis siempre tenían las de perder. Con el balón por montera, la selección se sentía protegida.Luis, muy activo, más que nunca, no paraba de dar órdenes desde su área técnica, casi desde la cal de la banda. A los once minutos ya mandó cambiarse a Iniesta y Silva de banda. Rusia tampoco quería perder su posición. Como no tenía el balón su estrella, Arshavin, entró muy poco en juego. Sus preferencias pasaban por los balones largos para un Pavlyuchenko que no se lo piensa. A la media hora justa hizo lucirse a Casillas.
Se lesionó Villa. Luis apostó por Cesc para suplirle. Se encontró entonces el seleccionador con el once que se presumía como titular un par de semanas antes de la Eurocopa y con ese 4-1-4-1 que tantos buenos resultados le había dado. Sentó bien al equipo la entrada de Cesc. Comenzó a mover el balón un poco más rápido y con un poco más de perpendicularidad hasta que llegó el descanso.
Y después también. Comenzaba a gustarse, a sentirse más cómoda la selección cuando, además, se encontró con el gol. Fue un centro, o un chut, o un centro chut en diagonal que cazó Xavi, que entraba al remate con decisión. ¡Goooool! Lo que necesitaba España para mostrarse en su máxima expresión. A partir de entonces y hasta el final España ofreció una auténtica exhibición futbolística. Extraordinario, sensacional. Apoteósico el segundo tiempo. Daba gusto ver triangular al equipo. Jugar al hueco. Buscar los espacios. Las ocasiones caían en cascada.
Luis repitió su doble cambio acostumbrado, pero esta vez junto con Güiza entró Xabi Alonso para colocarse al lado de Senna y fortalecer la posición de medio centro. Justo lo que necesitaba el equipo para terminar a lo grande. Con dos goles más y una sensación de equipo grande, de equipo finalista de la Eurocopa. Lo que es.
Sergio García fue el protagonista que pasó por la sala de prensa de la Ciudad Deportiva tras la última sesión de entremiento. El delantero del Real Betis fue preguntado por las aspiraciones del equipo esta temporada: “A todo el mundo le gusta jugar competiciones europeas, pero sabemos que es difícil porque quedan muchas jornadas. Nosotros vamos a luchar todos los partidos por si podemos conseguirlo. Ojalá que nos salga un buen partido, porque el Valencia aspira a estar arriba. Si conseguimos un buen resultado, la gente también contará con nosotros, que es importante”. Sergio también se refirió a su nueva posición en el campo, en la que está brillando con goles y muy buen juego: 'Ahí arriba me encuentro muy cómodo. Hacía mucho tiempo que no jugaba de punta, pero estoy feliz porque me están saliendo las cosas bien. Eso no es decisión mía, el míster es el que decide en que lugar juega cada uno. Supongo que dependiendo de cada partido contará con un jugador. ¿Emana? Sí, es un grandísimo jugador y lo está demostrando en los partidos. Siempre es importante tener buenos jugadores y me estoy complementando bien con él”. También habló el atacante verdiblanco acerca del próximo rival del Betis en Liga, el Valencia de Unai Emery: 'Estarán más atentos porque no es normal que pierdan dos partidos seguidos en casa, pero nosotros sabemos que ya ha habido dos equipos que han conseguido ganar, así que iremos a por lo mismo. Sí que preocupa porque tienen mucha calidad arriba. ¿Villa? Ha sido el pichichi de la Eurocopa y es un grandísimo delantero, como ha demostrado en estos años. Para todos los españoles es bonito que haya jugadores como éste”
El Real Betis cosechó un empate en el derbi después de hacer un buen partido al que tan sólo le faltó el gol. El conjunto de Francisco Chaparro fue superior durante todo el encuentro y en la primera parte arrinconó a su rival creándole una ocasión tras otra. Mark González tuvo dos muy claras y a punto estuvo de desnivelar la balanza. El equipo nervionense, por su parte, no encontraba su sitio en el campo y se limitó a defender como pudo. Sergio García también tuvo en sus botas la posibilidad de marcar, pero los centrales sevillistas estuvieron acertados. Al descansó se llegó con el empate sin goles pero con la sensación de que el Betis iba a marcar tarde un temprano. Tanto es así que en el primer minuto Pavone estuvo a punto de batir a palop tras una imprecisión de este. Con Capi moviendo bien al equipo y Mehmet Aurelio inconmensurable, el control siguió siendo bético, pero las llegadas nunca terminaban en gol. Así se llegó al final de un partido en el que el Betis mereció más. Con todo, el equipo sigue avanzando en su juego ofensivo y defensivo y afronta el partido del próximo miércoles en el Nou Camp con la ilusión de conseguir un resultado positivo.
El delantero Sergio García ya ha llegado a Sevilla, para pasar el reconocimiento médico como nuevo jugador del Betis, del que se ha convertido en el sexto fichaje de la temporada, tras los de Monzón, Marco Aurelio, Nélson, Juanma y Emaná. El internacional español, que procede de las filas del Zaragoza, firmará por cinco temporadas, y su incorporación le costará unos diez millones de euros al club heliopolitano.
Mehmet Aurelio ha hablado en Radio Betis (89.6 fm) a su llegada a Sevilla y ha afirmado que: "voy a darlo todo por el Betis". ha sido su frase más significativa tras comentar que: "estoy muy contento y feliz de llegar a Sevilla".
















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Nunca un noruego habló con un acento tan sevillano. Hace tiempo que Frode Olsen dejó Nervión. Tras una experiencia de algo más de dos campañas, regresó a su gélida patria. Se llevó consigo su espíritu alegre, su arte imitando a Chiquito de la Calzada, su potente voz con la que deleitaba al vestuario cantando ópera. Olsen era un tipo especial, por eso dejó huella. Él tampoco olvida a Sevilla y cada vez que tiene la ocasión se escapa a la capital de Andalucía para visitar a los tantos amigos que aún guarda. "Suelo venir dos veces al año, guardo muy buena relación con el Club y tengo muchos amigos. Es una ciudad maravillosa y tuve mucha suerte de tener la oportunidad de vivir en un sitio tan diferente, aprendí español, jugué en una de las ligas más fuertes del mundo, fue una época importantísima en mi vida", apunta, admitiendo acto seguido que echa de menos muchísimas cosas: "El sol, el tiempo, el humor, la manera de vivir, totalmente diferente a la de Noruega... No puedo olvidar nada de eso. Me encanta cómo se ríe aquí la gente, allí todo es trabajo y tranquilidad, no viven".
Rafa Nadal, segundo cabeza de serie y ganador del torneo monegasco en sus últimas tres ediciones, se impuso en segunda ronda al croata Mario Ancic, por un marcador global de 6-0 y 6-3 tras una hora y quince minutos de juego.
David Ferrer, quinto cabeza de serie, debutó con victoria en tierras monegascas, al imponerse al ruso Marat Safin por un marcador global de 6-2 y 6-3 tras una hora y diecisiete minutos de juego.